Hojas amarillas por exceso de riego

Hojas amarillas por exceso de riego

Las hojas de las plantas se vuelven marrones

Desde el salón hasta el paisaje, las plantas de hojas verdes alegran el día y embellecen el mundo. Pero a veces, a pesar de tus esfuerzos, las hojas se vuelven amarillas. El amarilleamiento se conoce como clorosis y se produce cuando algo interfiere con la clorofila de la planta, que es el pigmento vegetal responsable de su hermoso color verde. La buena noticia es que las hojas amarillas indican que las plantas necesitan ayuda. Leyendo las señales y tomando las medidas adecuadas, puedes poner remedio a las hojas amarillas y evitar que vuelvan a aparecer.

Los patrones amarillos de las hojas cloróticas son indicios de deficiencias de nutrientes.Drenaje deficiente o riego inadecuadoLos problemas con el agua, ya sea por exceso o por defecto, son la principal causa de las hojas amarillas. En un suelo demasiado húmedo, las raíces no pueden respirar. Se asfixian, se cierran y dejan de suministrar el agua y los nutrientes que necesitan las plantas. La sequía tiene un efecto similar. Con muy poca agua, las plantas no pueden absorber los nutrientes esenciales. El resultado son hojas amarillas.

Para solucionar o prevenir los problemas de agua, empieza por un suelo poroso y con buen drenaje. Si cultivas en recipientes, elige macetas con buenos agujeros de drenaje y mantén los platillos libres de exceso de agua. En su jardín, evite plantar en lugares donde se acumule el agua de lluvia o de riego. Incorpora al suelo materia orgánica, como compost, para mejorar su estructura y drenaje.

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Hojas marrones y amarillas

Según las plantas, el verde está “de moda”. Por eso, cuando veas que tu árbol, arbusto o planta tiene algunas hojas amarillas o quizá las esté perdiendo (cuando no debería), es posible que empieces a asustarte. Cualquiera se preocuparía si de repente su jardín pareciera que el otoño se ha adelantado, con hojas amarillentas que caen como locas. Hay varias razones por las que puede estar observando estos síntomas en sus árboles y plantas.

La razón más típica por la que las hojas de tu planta se vuelven amarillas es el agua, pero es difícil saber si estás regando la planta en exceso o en defecto. Si los árboles no están hidratados, las hojas pueden ponerse amarillas porque intentan conservar el agua. Comprueba la humedad de tu árbol con la prueba del destornillador. Introduce un destornillador en la tierra. Si resulta difícil introducirlo, lo más probable es que el árbol tenga sed y necesite un riego profundo.

Puede que tu reflejo sea regar al ver que las hojas sufren, pero regar en exceso también puede provocar el amarilleo y la caída de las hojas. Si la prueba del destornillador demuestra que hay humedad en las raíces, no riegues. El riego excesivo no sólo satura el árbol, sino también la tierra que lo rodea, lo que provoca otros desequilibrios que conducen al amarilleamiento.

Las hojas de mis plantas se están volviendo amarillas

El amarilleamiento de las hojas es uno de los grandes misterios del cuidado de las plantas de interior, pero también uno de los más comunes. Las hojas de las plantas de interior pueden amarillear por problemas de riego, salinidad y clima. También pueden ponerse amarillas cuando sufren infestaciones de insectos u hongos.

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Los problemas de riego son la causa más común del amarilleamiento de las hojas. Las raíces insuficientemente aireadas acaban asfixiándose y pudriéndose. El riego excesivo también puede provocar una serie de enfermedades fúngicas en las plantas de interior.

Por el contrario, las hojas amarillas que empiezan a enrollarse suelen deberse a la sequedad del suelo. Si riega la planta, el problema se resolverá en unos días o una semana.

Manchas amarillas en las hojas

Cuando una planta de interior que antes era frondosa y de hojas verdes empieza a ponerse amarilla, puede que pienses que es una señal de perdición botánica inminente. Pero espera, ¡que no cunda el pánico! En primer lugar, ten en cuenta que es normal que las hojas más viejas de las plantas de interior amarilleen lentamente y se caigan. Es la forma que tiene la planta de dejar sitio al follaje nuevo. Sin embargo, si observas un amarilleo repentino de muchas hojas a la vez, es sin duda una señal de socorro. Fíjate bien en el lugar exacto de la planta en el que parece estar ocurriendo el problema y, a continuación, repasa esta lista para relacionar los síntomas con la solución.

Hay tres posibles razones para que las hojas más viejas de la parte inferior de la planta se vuelvan amarillas. En primer lugar, si las raíces atraviesan el fondo de la maceta, significa que la planta se ha quedado sin espacio y debe trasplantarse a una maceta más grande con sustrato nuevo. En segundo lugar, puede que la tierra tenga poco nitrógeno, un nutriente importante que las plantas necesitan para crecer correctamente. Las hojas inferiores suelen ser las primeras en amarillear cuando una planta no tiene suficiente cantidad de este elemento. Con el tiempo, las plantas pueden agotar todo el nitrógeno que contiene la tierra de la maceta, por lo que trasplantarlas con tierra nueva también puede ayudar a solucionar este problema. También puedes utilizar un fertilizante con alto contenido en nitrógeno. En tercer lugar, prueba a trasladar la planta a un lugar más luminoso para ver si más luz ayuda a que sus hojas reverdezcan.

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